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Últimos artículos sobre Escocia

Europa a bordo de una autocaravana

Europa, un continente de carreteras

La peculiar y compleja historia de Europa ha dibujado un continente en el que las carreteras son omnipresentes, ya se trate de sinuosos senderos montañosos o de amplias autovías internacionales. Por consiguiente, existen muchas formas de recorrer Europa, casi tantas como gustos de los viajeros que se embarcan en esta auténtica aventura. En cualquier caso, para transitar sin problemas por el Viejo Continente resulta necesario conocer previamente una serie de nociones básicas sobre el mismo. Su red de carreteras, climatología y geografía pueden ser bastante sorprendentes para alguien que no haya visitado nunca Europa. Seguidamente, te proporcionamos la información esencial para comenzar a planificar tu viaje.

 

Las carreteras europeas: tipos y características

Evidentemente, el primer elemento sobre el que debes poner la atención es la superficie que vas a recorrer. Pese a las evidentes características comunes, las carreteras europeas presentan no pocas especificidades en función del tipo de vía, del país e incluso de la región administrativa en que se sitúen. Conviene tener presente que Europa cuenta con cincuenta países, veintiocho de los cuales pertenecen a la Unión Europea. Consecuentemente, los aspectos relacionados con la señalización y la distribución de las carreteras puedan variar sensiblemente en función del país en que nos encontremos. En cualquier caso, podemos distinguir una serie de rasgos generales.

* Autopistas y autovías: son las carreteras más amplias, más extensas y más seguras. Se trata, además, de las más uniformes independientemente del país en que nos encontremos, por lo que no hay ningún contraste perceptible al cruzar una frontera. Por norma general, la gestión de las autovías corresponde a los Estados y no a ninguna otra Administración, lo que implica que las normas viales son las mismas en todo el país. Su densidad varía en función de la zona de Europa en que nos encontremos. En el centro del continente, podemos ver cómo los Países Bajos o Bélgica presentan prácticamente una sucesión ininterrumpida de autovías, al tiempo que el norte de Francia o buena parte de Alemania también disponen de muchos kilómetros interconectados. Por el contrario, su tamaño es menor en el ámbito mediterráneo, donde tienden a concentrarse en torno a las grandes ciudades (Madrid, Barcelona, Lisboa, Roma, Marsella, Niza…) y bastante discreto en Europa del Este, donde predominan las carreteras secundarias. Especial mención merece la península Escandinava, en donde las autovías no son especialmente amplias pero sí que rezuman belleza. Por supuesto, las autopistas exigen el pago de un peaje para poder circular por ellas (en algunas ocasiones pueden sortearse mediante las carreteras secundarias pero en otras son ineludibles).

* Carreteras nacionales y regionales: realmente, esta distinción no siempre se muestra de manera nítida. Hablamos, grosso modo, de las carreteras secundarias, que son las que realmente vertebran internamente la mayoría de países europeos. Presentan un arcén algo más reducido y no suelen contar con más de dos carriles por dirección (con alguna que otra excepción significativa). El caso español es particularmente ilustrativo porque cuenta con una notable cantidad de este tipo de vías y porque algunas de ellas son gestionadas por Administraciones autonómicas. Para los conductores, esta distinción administrativa no presenta ningún trastorno más allá de que es posible que las incidencias que se produzcan en las carreteras deban ser resueltas en las instancias autonómicas (en el caso de Euskadi y Navarra) y no en las nacionales. Otra variante de las carreteras secundarias son las comarcales o locales, muy habituales en los entornos más rurales del este y sur de Europa así como en el archipiélago británico e Islandia. Hablamos de vías que conectan poblaciones de pequeño tamaño y que suelen articularse en torno a un núcleo relativamente importante en términos administrativos.

* Caminos y otras vías: al margen de toda catalogación oficial, existen una serie de vías que se conocen popularmente como caminos y que no siguen un patrón común. Dependiendo de la zona en que nos encontremos, estos caminos podrán estar asfaltados total o parcialmente o no estarlo en absoluto. No hay ninguna garantía de que nuestro vehículo pueda circular sin problemas durante todo el tramo que ocupa la vía, siendo necesario documentarse sobre la naturaleza de los senderos (algunos pueden ser incluso de titularidad privada). Sea como sea, los caminos ofrecen algunas de las estampas más bellas de nuestro viaje por Europa, acercándonos a poblaciones pintorescas, imponentes parajes y vistas excepcionales. Las mejores rutas europeas en autocaravana incluyen una buena relación de kilómetros en caminos.

 

El clima en Europa

na vez conocidas las particularidades de la superficie que más a transitar, conviene percatarse de cuál será el ambiente que nos acompañará durante nuestro recorrido. No se trata de detallar al máximo las características de todos los climas que se dan en el Viejo Continente sino de tener presente qué debemos esperar en cada región y en cada época. Desde luego, es una verdadera temeridad hacer la maleta sin saber si tendremos que abrigarnos u optar por la ropa más ligera. En cierto modo, cada punto de Europa parece perfilado para ser recorrido en un momento concreto.

Europa presenta cinco grandes regiones climáticas que se agrupan a su vez con tres grandes zonas geográficas. Así, el sur de Europa estaría marcado por el clima mediterráneo, que engloba a España, el sur de Francia, Italia, la costa adriática, Grecia y todas las islas que pueblan este mar, además de a país que no están bañados por el mismo como Portugal. Los principales rasgos de este clima serían la suavidad de las temperaturas durante todo el año, la práctica ausencia de precipitaciones durante el verano y la calidez de este. Las temperaturas medias tanto máximas como mínimas son relativamente elevadas, especialmente en zonas como la depresión del Guadalquivir española o la Toscana italiana.

La siguiente área geográfica es la Europa continental propiamente dicha, que se extendería desde los Pirineos y los Alpes al sur hasta el Báltico y la península de Jutlandia al norte. En esta gran superficie (la más extensa de las zonas geográficas europeas) se dan cita principalmente dos regiones climáticas. El clima continental es el más característico y amplio, en tanto comprende la práctica totalidad de Centroeuropa así como a la mayor parte de Europa del Este. La gran seña de identidad de este clima es la fuerte oscilación térmica que se experimenta durante el año, con inviernos fríos o muy fríos y veranos que, sin alcanzar los valores mediterráneos, presentan un contraste acusado en comparación con el periodo invernal. Las precipitaciones son intensas pero irregulares.

El otro clima de esta región es el oceánico, que afecta a todas las regiones que tienen contacto directo con el Atlántico. Es especialmente característico del archipiélago británico pero también está presente en Galicia y la costa cantábrica, el norte de Portugal, todo el oeste de Francia, Bélgica, Países Bajos y la costa occidental de Dinamarca y Noruega. La oscilación térmica es más reducida que en el clima continental pero los inviernos tienden a ser moderadamente fríos. Las precipitaciones son más abundantes, siendo zonas eminentemente húmedas y con una vegetación muy densa.

 

La compleja geografía europea

En los anteriores apartados ha quedado bastante claro que, pese a referirnos habitualmente a este continente como un bloque muy compacto, lo cierto es que Europa es tierra de contrastes a pesar de ser un continente pequeño en términos comparativos. La geografía es, efectivamente, muy caprichosa en esta zona de la Tierra, alternando amplias llanuras con superficies considerablemente accidentadas. Saber exactamente cómo se articula físicamente el espacio que vamos a recorrer es muy importante a efectos de la organización y de la selección de itinerarios. Sin pretensión de agotar el tema, toma buena nota de los principales rasgos que definen a la geografía europea.

* La Europa montañosa: al margen de las abundantes sierras menores, Europa cuenta con varias cordilleras y sistemas montañosos de gran altura y extensión. Uno de los más importantes se da justo en el centro del continente, ocupando una parte de Francia y Austria, el norte de Italia y toda Suiza. Los Alpes son una cadena alpina famosa por acoger algunas de las cumbres más altas de Europa, incluyendo el célebre Mont Blanc. Al margen de los principales picos, es una zona rica en laderas y valles de excepcional belleza para descubrir por carretera. Otro tanto sucede, aunque a menor altura, con la cordillera Escandinava, una alargada franja montañosa que define la mayor parte de la superficie de Noruega. El otro punto montañoso por antonomasia lo encontramos en la Península Ibérica, con los majestuosos Pirineos entre Francia y España. La zona de los Balcanes pasa por ser una de las más accidentadas del continente pero carece de picos especialmente elevados. Los Apeninos italianos serían otra gran cordillera.

* La Europa de las llanuras: en contraposición a los accidentes anteriores, Europa dispone de una amplia superficie llana en su zona central y oriental. Así, al norte de los Alpes y hasta la lejana cordillera de los Urales se encuentra la Gran Llanura Europea, una zona que, sin duda, hará las delicias de los amantes de los largos viajes en carreteras sin excesivas curvas. Inglaterra e Irlanda también participarían de este predominio del llano (excepto Escocia), al igual que la mayor parte de Finlandia y el sur de Suecia. Como síntesis de ambas expresiones, Portugal alterna las regiones montañosas del norte con las llanuras meridionales del Algarve.

 

Sigue tu camino

Europa suele evocar las impresiones más dispares precisamente porque es un continente que da respuesta a todos los gustos y a todos los intereses de los viajeros que se adentran en él. Llanura o sierra, mar o montaña, grandes autovías o misteriosos caminos, sol omnipresente o desafío a las fuerzas de la naturaleza… Lo que desees descubrir en Europa es cosa tuya. Nosotros simplemente te garantizamos el mejor vehículo para tu aventura.

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Viajar en autocaravana por Noruega: 3 rutas alucinantes

Noruega es el paí­s más septentrional del viejo continente. Su escarpada geografí­a y las bajas temperaturas suponen todo un reto para los aficionados a viajar en autocaravana, conformando algunas de las rutas más atractivas de toda Europa. La recompensa no es precisamente pequeña, pues la espectacularidad de sus paisajes y la singularidad de sus construcciones regarán nuestro viaje con numerosas estampas inolvidables. Para poder realizar alguna de estas rutas la mejor opción es alquilar una autocaravana en Noruega.

Ruta en autocavana por la costa Oeste de Noruega

La travesí­a por Noruega en autocaravana da comienzo en Egersund, una pintoresca y apacible localidad pesquera emplazada en el sur del paí­s. Tras recorrer el mejor puerto natural de Noruega pondremos rumbo noroeste hasta llegar a Stavanger. Conviene señalar que las temperaturas registradas en esta zona son sensiblemente superiores a las del resto del paí­s, encontrándonos además con cielos soleados durante la mayor parte del año. Igualmente, hay que tener presente que las distintas autopistas de peaje que debemos recorrer solamente admiten el importe exacto en metálico. Stavanger es una hermosa ciudad con múltiples edificios de gran valor histórico. La siguiente parada es netamente natural: los fiordos de Preikestolen. Aunque advertimos que el acceso pondrá a prueba la capacidad al volante de más de uno, las vistas que nos ofrecen esos acantilados bien lo merecen. Nuestra primera ruta culmina en Bergen, la mayor ciudad del sur de Noruega.

Conociendo Oslo en autocaravana

El siguiente itinerario por Noruega nos lleva hasta los alrededores de la capital, Oslo. Esta ciudad cuenta con la singularidad de reunir la mayorí­a de sus museos en una pení­nsula anexa, la península de Bygdoy. A diferencia de lo que ocurre en la mayorí­a de grandes ciudades europeas, Oslo es fácilmente transitable en autocaravana, contando con numerosas zonas para aparcar y escasas calles estrechas que facilitan los viajes en autocaravana. Por supuesto, tras visitar los monumentos más emblemáticos de la ciudad conviene dar un amplio rodeo por las localidades cercanas. Perfectamente enmarcada en el medio natural, la pequeña población de Drobak aguarda nuestra visita con sus pintorescas casas de madera imbuidas de un atractivo aire medieval. Lenser por su parte hará las delicias de los amantes de las embarcaciones antiguas.

El Cabo Norte, el destino ideal para los autocaravanista

Evidentemente, no podemos cerrar el capí­tulo de viajes en autocaravana por Noruega sin recorrer los parajes del Cabo Norte. Los aficionados a viajar en autocaravana por Europa difícilmente podrán contemplar unas auroras boreales que igualen en belleza a las del Nord Kapp. De igual modo, durante las medianoches de invierno tiene lugar un fenómeno atmosférico único: el sol sigue visible en el horizonte. Dos de los puntos más hospitalarios de la zona son Gjesvaer y Skarsvag, con distintas zonas donde podremos estacionar la autocaravana si deseamos coger el ferry hacia la isla de Cabo Norte, aunque existe un túnel subterráneo que podemos recorrer cómodamente desde nuestro vehí­culo. De vuelta al continente, conviene visitar el Artico Ice Bar, un establecimiento elaborado a base de bloques de hielo en la localidad de Honnigsvag.

Qué no puedo dejar de ver en Noruega

Los Fiordos Noruegos: Reconocidos mundialmente por los más espectaculares del planeta, los fiordos son el atractivo principal de Noruega y para muchos el lugar más bello del planeta.

Bergen: Ubicada entre fiordos y montañas, Bergen es la ciudad con más encanto de Noruega. Aunque sea una de las ciudades más lluviosas de Europa, su belleza y encanto la convierten en visita imprescindible.

Trolltunga: Uno de los miradores naturales más espectaculares del mundo. Una formación rocosa que se asoma al abismo a más de 1000 metros de altura que proporciona una experiencia única.

Montes kjerag: Los acantilados más profundos del mundo con una pared de 1.000 metros de profundidad. Los acantilados son casi tan grandes como los mismos montes debido a la particular erosión.

Preikestolen: Conocido también como El Púlpito, es una extraña formación rocosa que se asoma sobre el fiordo de Lyse a 600 metros. Uno de los más increí­bles espectáculos visuales de todo el mundo.

Qué hacer en Noruega

Un paseo en barco por los fiordos: Siendo los fiordos el mayor tesoro de Noruega, que mejor forma de conocerlos de cerca que a bordo de un barco. Con una experiencia en barco uno puede disfrutar de los bellos paisajes que forman los fiordos y tener una perspectiva única de este tesoro natural.

Descubrir la historia vikinga: Aunque a todos nos hayan llegado al oí­do todo tipo de leyendas acerca de los vikingos, lo cierto es que poco sabemos de este reino Noruego. No eran unos simples guerreros sedientos de sangre como las pelí­culas o libros nos muestran. Para conocer mejor su cultura e historia uno debe vivir alguna de las muchas experiencias vikingas que Noruega ofrece al viajero.

Contemplar la aurora boreal: Noruega se encuentra entre los mejores lugares del mundo para poder contemplar la aurora boreal en todo su esplendor. Aunque se pueda ver desde cualquier punto del paí­s, los lugares ubicados por encima del Cí­rculo Polar Ártico son los mejores. Las fechas deben ser muy tenidas en cuenta, ya que solo se puede contemplar entre el equinoccio de otoño y el de primavera.

Divisar ballenas y orcas: Para quienes no hayan podido divisar estas espectaculares especies animales, en varios lugares de Noruega entre los que destacan las Islas Vesterales se organizan visitas en barco para ver de cerca estos animales.

Realizar una ruta de senderismo: En un paí­s con un entorno natural tan espectacular no se puede dejar escapar la posibilidad de realizar una ruta de senderismo. En función de la capacidad del viajero Noruega ofrece todo tipo de posibilidades, desde fáciles sendas adecuadas para todo el mundo hasta rutas para montañeros experimentados

Para quienes deseen conocer Noruega en autocaravana o camper, el alquiler es la mejor opción, para lo que os recomendamos que visitéis la web de Areavan Noruega.

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Viajar por Irlanda: 2 rutas para descubrir su espectacular naturaleza

Y el verde se hizo isla. No son pocos los visitantes que no dejan de sorprenderse del intenso color esmeralda que adorna todos los paisajes de Irlanda. A continuación, presentamos dos pequeñas rutas para viajar en autocaravana por la mítica ínsula celta prestando especial atención a su espectacular naturaleza y a los monumentos más significativos.

Antes que nada, debemos prevenir a los interesados en recorrer Irlanda que van a encontrarse con carreteras correctamente asfaltadas pero con márgenes muy estrechos. Resulta aconsejable por tanto aminorar la velocidad y concentrarnos en la conducción.

Comenzaremos nuestro primer itinerario por el norte del país, concretamente por el Condado de Donegal. Nuestro punto de partida, Donegal (que no es la capital del condado), reunía todo lo que podría esperarse de una población irlandesa, con viviendas unifamiliares, una ligera bruma marina y abundantes espacios naturales. Antes de encararnos hacia el norte visitaremos brevemente Ballyshannon, una pequeña población cuyo principal interés radica en la desembocadura del río Erne.

 

Siguiendo la N15, alcanzaremos el Parque Natural de Cashelnavean Bog (bastante pequeño y no muy diferente del paisaje que puede contemplarse desde la carretera). Con todo, si viajamos con niños es un buen punto para hacer un alto en el camino. Más adelante nos toparemos con Ballybofey, una apacible localidad donde podremos degustar algunos de los platos más característicos de la cocina irlandesa (especial mención merece el Ulster Fry). Sin dejar la N15 llegaremos a Letterkenny, la mayor ciudad del condado. La visita obligada de esta urbe es la Catedral de San Eunano, una joya gótica de gran belleza. Esta primera ruta culmina en el gran Parque Nacional de Glenveagh, una extensión de bosques y lagunas declarada como reserva natural.

 

El siguiente recorrido discurre por el este de la isla y es bastante más urbano aunque resulte imposible desprenderse de las estampas naturales. Nuestro primer destino es la propia capital irlandesa. Dublín es una ciudad no excesivamente grande que se presta a ser recorrida en autocaravana con relativa fluidez. Sus principales activos turísticos están relacionados de un modo u otro con la cultura, sobresaliendo la National Gallery, el City Arts Center y el Museum of Modern Art. Con todo, la zona más conocida es la del Temple Bar, al sur del río Liffey. Se trata de un distrito muy animado aunque debamos estacionar nuestro vehículo algo lejos.

 

Explorada en profundidad la bella capital de Irlanda nos dirigiremos al cercano conjunto monacal de Glendalough (60 km alternando la M50 y la R755), un recinto casi místico que nos transportará a la serenidad de los monasterios medievales. El complejo presenta unas dimensiones ciertamente notables, incluyendo numerosas iglesias, varios monumentos conmemorativos (la gran torre central es el más importante), un pequeño lago e incluso un precioso valle. 24 kilómetros al oeste se ubica la ciudad de Wicklow, capital del condado homónimo donde se ubica también Glendalough. Se trata esencialmente de la clásica localidad marinera irlandesa, con un puerto tradicional y varios edificios de gran valor arquitectónico.

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Faro - Algarve - Portugal

Esta semana, nuestro serial para viajar en autocaravana por Europa nos lleva hasta Portugal. Este país combina como nadie dos estadios climáticos excepcionales. Por un lado, el abrigo de los sistemas montañosos que provienen de España le granjea temperaturas sensiblemente más templadas que la mayoría de países atlánticos. Por otro, el impacto del gran océano ha favorecido la proliferación de paisajes con una intensa tonalidad verde.

Nuestro recorrido por tierras lusas da comienzo en el Algarve, la región más meridional del país. El punto de partida se sitúa en Faro, a escasos kilómetros de la frontera con Huelva. Durante la primera parte de nuestro viaje seguiremos la línea de costa, lo que nos permitirá gozar de las bondades culinarias de enclaves como Camino de Albufeira o Praia de Rocha. Tras estas paradas, seguiremos en dirección oeste hasta llegar al Monte Piedade que, a pesar del nombre, no es precisamente una montaña sino un accidente natural que se adentra en el mar y nos deja preciosas grutas. Claro que si lo que se desea es pasar alguna jornada de playa nada mejor que seguir hasta Porto Covo, una población pequeña pero altamente hospitalaria. Esta ruta por el Algarve culmina en Sagres, que cuenta con una preciosa bahía.

Por supuesto, viajar en autocaravana también sirve para visitar algunas de las ciudades más bellas del planeta. Tal sería el caso de Lisboa, la capital europea ubicada más al sur. El patrimonio cultural y arquitectónico de la ciudad hará las delicias de cualquier visitante, siendo especialmente recomendable atravesar el Puente 25 de Abril, el más largo de Europa. Los alrededores de la capital son igualmente atractivos, destacando la localidad de Estoril. Esta ciudad cuenta con dos grandes atractivos: el casino y el Castelo do Mouros. Si viajamos con niños resulta aconsejable dedicar el suficiente tiempo para recorrer las principales playas de la zona: la Praia Grande y la Praia Consolacao, sitas hacia el norte, dirección Peniche.

El norte de Portugal es un tanto más frío que el resto del país, lo que nos permitirá realizar un turismo de interior que se iniciará en Coímbra. Tras disfrutar de los numerosos puntos de interés de la ciudad, pondremos rumbo noreste hasta encontrarnos con Viseu. Por el camino podremos detenernos en las distintas posadas situadas al margen de la carretera para catar los vinos más intensos del país, siempre con moderación y esperando un tiempo prudencial para conducir. El entorno de Viseu es bastante montañoso, aunque se va allanando a medida que nos acercamos a Oporto, la segunda mayor ciudad portuguesa. Si se dispone del tiempo suficiente para seguir disfrutando del placer de viajar en autocaravana por Europa, deberíamos incluir una visita a Braga.

 

(Imágenes extraídas de la Wikipedia)

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Pont du Gard - Provenza

En un post anterior hablábamos de 4 rutas imprescindibles por Europa. En este post nos centraremos en Francia, donde descubriremos 3 recorridos espectaculares para deleitarnos con sus majestuosos paisajes. ¿Se imagina revivir esas apasionadas escapadas desde su propia autocaravana o furgoneta? Dado que la geografía francesa es especialmente rica en estampas preciosas, ahí van algunas de las rutas más recomendadas:

Comenzamos nuestro recorrido en el sur, más concretamente en la Provenza. De entrada, su cálido clima mediterráneo y la abundancia de pinos y carrascas nos recordarán poderosamente al litoral del Levante. Partiendo desde la localidad de Béziers, evitaremos tomar las grandes carreteras y daremos un rodeo por los pequeños caminos secundarios. De este modo, llegaremos hasta el Canal du Midi, que cuenta con un frondoso bosque y un estanque de aguas cristalinas. Seguidamente, nos desplazaremos siguiendo el litoral hasta el pintoresco pueblo de Cap d’Agde, donde nos deleitaremos con los matices de la tradición culinaria marinera. Por supuesto, nuestra travesía por la Provenza también puede incluir escapadas a las principales ciudades, tales como Arlés, que conserva gran parte de su legado medieval, y Marsella, la segunda mayor ciudad de Francia.

Para los amantes de las grandes fortificaciones medievales no hay ruta más completa que la del valle del Loira. Más de medio centenar de castillos se reparten por el curso del río central de Francia, incluyendo importantes monumentos de gran valor artístico. Viajar en autocaravana por la ribera del Loira equivale a volver al s. XIII, encontrando villas como Chinon por las que parece no pasar el tiempo. Remontando el curso del río nos damos de bruces contra un recinto que parece sacado de los cuentos de princesas: el Castillo de Ussé. Tras esta visita obligada podemos desviarnos ligeramente del camino para reponer fuerzas en Montrésor, un pueblo que a buen seguro nos sacará una buena dosis de fotografías. En cualquier caso, quizá el punto más característico de esta ruta sea Saumur. Esta ciudad, cuna de Coco Chanel, alberga un gran castillo que recoge su nombre.

Y para concluir nuestra singladura gala, llevaremos la autocaravana hasta la Bretaña francesa. La región más occidental de Francia cuenta con una geografía escarpada que sirve de refugio para enclaves tan bellos como inhóspitos. Empezando nuestro recorrido por la Baja Normandía quedaremos prendados de la majestuosidad de Mont Saint Michel, cuya impresionante iluminación nocturna encandila a propios y ajenos. Sin dejar todavía la costa nos toparemos con La Point du Grouin y Cancale, cuyas ostras están consideradas verdaderos manjares. Adentrándonos hacia el interior de la Bretaña vamos a toparnos con ciudades de la envergadura de Rennes o Vannes, que poseen un patrimonio cultural variado y bien conservado.

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Rutas por Europa - Toscana (Italia)

“Cuando sea más mayor adquiriré una autocaravana y recorreré el mundo”. ¿Y por qué esperar? A día de hoy es posible encontrar caravanas baratas y con todo lujo de detalles con las que lanzarse a la carretera y descubrir paisajes inimaginables. Viajar en autocaravana por Europa está al alcance de cualquiera aunque conviene informarse debidamente sobre las mejores rutas por Europa en autocaravana. A modo de escueta muestra, ahí van las siguientes:

1.- TOSCANA: Tranquilidad, gente amigable, cocina inconfundible y temperaturas agradables. Todo eso es lo que espera a quienes se decanten por la ruta de la Toscana, cuyo itinerario más famoso es el que une Siena con San Gimignano en tan solo un día. La localidad italiana posee una de las catedrales más espectaculares de Italia (que no es decir poco) y entre sus calles se cuentan por centenares los puntos de interés. Nuestra siguiente parada es Monteriggioni, un pintoresco pueblo de interior que todavía conserva la totalidad de su muralla medieval. Para concluir, llegaremos a San Gimignano, cuyos restaurantes nos depararán una inolvidable experiencia gastronómica. Una variante de este recorrido podría incluir una visita a la localidad de San Remo.

2.- ALGARVE: Otra ruta ajena a las grandes ciudades que debe recorrerse en algún momento es la del Algarve. Este itinerario incluye numerosas estampas naturales que difícilmente pueden encontrarse en otro sitio. Partiendo desde el Cabo San Vicente (el punto más occidental de la Europa continental) llegaremos a la ciudad de Lagos, donde repondremos fuerzas para seguir la costa del Atlántico hasta Albufeira. Esta localidad ha escapado del turismo masificado y nos ofrece momentos de gran descanso en sus escarpadas calas. Desplazándonos hasta el norte de la Península podremos seguir la ruta de los Pirineos, una verdadera etapa de montaña. Gracias a las numerosas áreas de descanso y campings habilitados para caravanas podremos detenernos tanto tiempo como queramos.

3.- NORUEGA: Cambiando completamente de contexto, los países nórdicos nos esperan con bellos parajes nevados. Tal sería el caso de la ruta que prácticamente da la vuelta a Noruega. Si dispone de tiempo suficiente (2-3 semanas) y no le molesta el frío, este itinerario le llevará por Oslo, Trondheim, Narvik, Alta, Cabo Norte, Bodo o Bergen. A lo largo del viaje podrá deleitarse con la majestuosidad del lago del glaciar Svartisen o con la famosa “ruta dorada” con los principales fiordos del país.

4.- SUR DE INGLATERRA: Y para concluir nuestra primera tanda de rutas para viajar en autocaravana por Europa, nos desplazamos hasta el Atlántico. El verde y húmedo sur de Inglaterra posee una aureola casi mágica que merece la pena explotar con nuestra caravana. Tomando Cornwall como punto de partida, enlazaremos las ciudades de Portsmouth y Southampton y nos quedaremos boquiabiertos al contemplar el monumental conjunto megalítico de Stonehenge.

En próximos posts desgranaremos a conciencia cada una de las rutas descritas aquí, aparte de otras rutas imprescindibles para viajar en autocaravana por Europa.

 

(Imagen extraída de Universoguía.com)

 

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